La «fábrica» de salmones

Fecha 5/9/2007 8:00:00 | Tema: Recortes de prensa

El Principado «inyecta» vida salmonera a los ríos del Oriente desde las instalaciones de Caño y Avalle y ahora iniciará un ensayo piloto para repoblaciones con anguilas.

En Avalle (Pares) y en Caño (Cangas de Onís) está la gran «fábrica» de alevines de salmón del Oriente. El Principado posee en estos núcleos una piscifactoría y un capturadero donde se producen medio millón de alevines para repoblar los ríos de la comarca. Ahora la angula se incorporará a esta cría como experiencia piloto acorde con la nueva normativa de la UE.

Nuestra vida son los ríos. Y cómo no van a serlo en una región con treinta mil licencias para la pesca de trucha y otras diez mil para el salmón. Cómo no van a importar los ríos en una de las regiones con más presencia de pescadores por cada cien habitantes. «¡Pero si el asturiano que no conozca por lo menos a dos pescadores parece que no es persona!», bromea Liberto Torres, veterinario responsable de las tres piscifactorías del Principado dedicadas a la producción de alevines de trucha y salmón con destino a la repoblación de los ríos asturianos. Ellas «inyectan» vida a los ríos que son nuestra vida.

En Avalle (Parres) y en Caño (Cangas de Onís) se encuentran, respectivamente, la piscifactoría y el capturadero donde el Principado «fabrica» la mayoría del medio millón de alevines de salmón que cada año suelta en los ríos Sella y Cares. Es la principal «factoría» de alevines del oriente asturiano y, junto con la piscifactoría que la asociación de pescadores Las Mestas del Narcea tiene en Pravia, una de las grandes fuentes de revitalización salmonera de los caudales asturianos. En Avalle también se crían truchas y pronto se unirá una nueva especie: la anguila.

La piscifactoría de Avalle acogerá en próximas fechas la continuación de un proyecto piloto desarrollado por el Principado para criar angula en cautividad hasta obtener anguilas con las que repoblar y prepararse para la entrada en vigor de una nueva normativa europea que, en una aplicación progresiva, exigirá la utilización para repoblación o cría del 60 por ciento de las capturas de angula, una cotizada cría cuya pesca han descendido de forma alarmante en los últimos años.

Los cuatro kilos de angula criados hasta ahora en una cetárea de Pravia se han transformado, con notable éxito, en unos 10.000 ejemplares de anguila que en Avalle serán preparadas para su retorno al río. Así, estas diez mil pioneras podrán completar un ciclo vital que las llevará al Mar de los Sargazos, donde morirían y desde donde habrán de regresar sus crías, las angulas. Los efectos de esta repoblación no serán inmediatos: habrá de pasar más de una década. La normativa europea supondrá que Asturias tendrá que producir 1,2 millones de anguilas, especie que es uno de los grandes carroñeros del río y, por tanto, con un importante efecto «limpiador».

Pero la «operación anguila» que se avecina tendrá un nuevo escenario: la piscifactoría de Infiesto, que será reformada con una inversión que rondará los 2 millones de euros y donde el Gobierno regional pretende situar el centro de referencia para la repoblación de los ríos asturianos, con una capacidad de producción anual de 4 millones de alevines.

Un nuevo capítulo

Con esta instalación se abrirá un nuevo capítulo en la tarea de insuflar vida a los ríos. Una tarea con un puñado de retos estratégicos. En cuanto al salmón, la cifra ideal sería llegar a una repoblación de 1,5 millones de alevines al año. También está el reto de afinar más en la tipificación genética de los salmones de los distintos ríos asturianos para saber con exactitud qué estirpe se suelta y qué retornos se producen. A esta caracterización ayudará el nuevo sistema de marcaje que pondrá en marcha el Principado mediante la colocación de un microchip en la cavidad abdominal de parte de los alevines. Y en cuanto a la trucha, también se intentará avanzar en la caracterización genética de las poblaciones para mejorar la efectividad de estas repoblaciones y determinar qué individuos resultan mas idóneos para soltar en el río. Todo ello, unido a los planes para mejorar la calidad de las aguas de las piscifactorías -para evitar la entrada de enfermedades que arruinen la «cosecha» de alevines- y los avances en el saneamiento y depuración de las aguas contribuirán, según enumera Liberto Torres, a mejorar la efectividad de esta labor repobladora.

Torres no alberga dudas sobre la efectividad de las repoblaciones de los ríos asturianos. A quienes cuestionan los frutos de su trabajo, les responde con esta argumentación para el caso de la trucha, especie que recibe un auxilio repoblador de unos 3 millones de alevines anuales, entre las piscifactorías públicas y las cinco de asociaciones de pescadores: «Treinta mil licencias son suficientes para vaciar el río en una temporada y si no hiciéramos un esfuerzo de repoblación no habría en el río esas truchas que forman parte de la cadena trófica, pues son el alimento de otras truchas y de especies como el cormorán o de la garza. Admito que sólo unos pocos ejemplares de cada mil llegan a frezar, pero si no hiciéramos ese esfuerzo repoblador, interrumpiríamos la cadena trófica del río». 

Fuente: Lne.es Asturias





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