
Leopoldo Barreda cuestionó ayer a la Consejera de Medio Ambiente. La eliminación se centraría en los azudes de Pikoaga, Santiago y Mendaraz
El portavoz parlamentario del Partido Popular , Leopoldo Barreda, se dirigió ayer a la consejera de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco para preguntarle acerca de la supresión de obstáculos en el cauce del río Urumea.
Para Barreda, «el río Urumea, por su interés ecológico y potencial de recuperación, merece especial atención. Al menos tres azudes, los de Pikoaga, Santiago y Mendaraz, debieran ser evaluados para su posible demolición», por lo que, consecuente con esta visión, ha decidido preguntar a la consejera acerca de la información de que disponen el Departamento o la Agencia Vasca del Agua sobre los azudes del río Urumea citados, el uso económico que se hace hoy de tales azudes y el costo de su mantenimiento, la utilidad que aportan y las alternativas que pueden plantearse.
Al respecto, Barreda ha inquirido a la consejera sobre si «considera viable el Departamento impulsar, previo acuerdo con los titulares y partes interesadas, la supresión de tales obstáculos en el río Urumea» y si «tiene previstas o en estudio el Departamento otras actuaciones de eliminación de obstáculos en ríos del País Vasco».
Barreda señala que «en España existen más de 1.200 grandes presas -la mayor densidad del mundo en relación a la población-, que han permitido hacer frente a la irregularidad de las lluvias, almacenar agua, garantizar el abastecimiento a poblaciones, impulsar regadíos o producir energía. Sin embargo, es también conocido el impacto que las presas de todo tipo generan sobre los ríos y las especies acuáticas, alterando los ciclos vitales, las posibilidades de desplazamiento, los caudales y la sedimentación; los efectos finales alcanzan también a los estuarios, humedales costeros y pesquerías comerciales, por no hablar de los valles y poblaciones anegadas».
El portavoz del grupo parlamentario popular recordó asimismo que «la Directiva Marco del Agua, que plantea como objetivo un buen estado ecológico de ríos y humedales para 2015, representa una oportunidad para eliminar obstáculos obsoletos, inservibles o de fuerte impacto ambiental; obstáculos cuyo mantenimiento representa mayor coste que su demolición. Otros países ya tienen larga tradición en este tipo de actuaciones: En EEUU más de 700 presas han sido demolidas en el último siglo; y son destacables las actuaciones de Francia en la cuenca de Loira para favorecer la recuperación del salmón atlántico en los años 90. En este escenario, diferentes iniciativas -como la campaña 'liberando ríos' de WWF/España- han procedido a identificar posibles obstáculos a eliminar con carácter prioritario».
Diario Vasco